Umbral: la plataforma cultural que conecta arte, comunidad y territorio
Umbral es la plataforma cultural de Sullair Argentina: un espacio donde el arte, la comunidad y nuestro propósito dialogan sin fronteras. Muralismo, muestras de arte, documentales, literatura, encuentros culturales, entre otros cruces, forman parte del proyecto. En esta oportunidad, repasamos su origen, misión y evolución.
Lo que comenzó con intervenciones artísticas sobre máquinas industriales de la flota de alquiler, se convirtió en un movimiento cultural que hoy atraviesa muros, calles, barrios y distintos formatos. Umbral Cultura es la plataforma cultural de Sullair Argentina, un espacio donde el arte, la comunidad y nuestro propósito dialogan sin fronteras.
¿Cómo logra una empresa de maquinaria convertirse en un actor cultural en su propio territorio?
En Sullair Argentina, esa pregunta empezó a responderse hace más de 15 años, cuando una iniciativa artística se transformó en un proyecto sostenido en el tiempo y hoy evoluciona en una plataforma cultural que amplía su propósito: conectar personas, ideas y espacios a través del arte.
Este recap está pensado para que puedas comprender, qué es Umbral Cultura, de dónde viene y qué lo hace relevante hoy.
El contexto: intervenir el espacio para hacerlo habitable
Umbral Cultura se centra en el pensamiento de que el espacio que habitamos influye en cómo vivimos y nos vinculamos y, nuestro accionar crea el futuro que deseamos.
A partir de este enfoque, desarrollamos intervenciones en fachadas, muros y espacios cotidianos, siempre con la lógica de integrarnos al entorno. El objetivo siempre estuvo claro: “Crear un espacio más habitable, más humano, que conecte a las personas con sus deseos”.
El recorrido: de intervenciones a red cultural
Todo comenzó en el año 2011, en el marco del festival internacional Meeting of Styles. La propuesta original era intervenir muros. Nuestra decisión fue otra: intervenir máquinas que dejaran de ser solo funcionales y se transformaran en lienzos artísticos que recorrieran el país.
Grupo electrógeno intervenido por Franco Fasoli (2011) en proyecto minero en el norte de Santa Cruz (Ph: Ariel Balado, 2014).
Ese gesto inicial marcó una lógica que sigue vigente: hacer algo distinto para compartir un impacto real. El paso siguiente fue natural: salir al espacio público. Los muros de las oficinas de Sullair Argentina en el barrio de Barracas, Ciudad de Buenos Aires, empezaron a teñirse de arte.
El acompañamiento y deseo de impacto de Pol Corona, artista franco-argentino que vivió en Buenos Aires por más de 20 años, fueron indispensables en el armado de esta intención que pronto se convirtió en un movimiento en el sur de la ciudad y él en un articulador clave con toda la comunidad de muralistas.
El primer gran mural fue “Bicicletas”, realizado por los artistas Mart Aire y Pol Corona. A lo largo de cientos de metros del perímetro de nuestra empresa, las bicicletas de Mart comenzaron a rodar por los muros acompañadas por los pequeños mundos que Pol imaginó dentro de sus ruedas.
José González, integrante del área técnica de Sullair Argentina, lo cuenta con una imagen sencilla: “Cuando voy a trabajar siento que las bicis del mural me acompañan, y me esperan al doblar la esquina hasta el llegar al taller”.
Los murales pasaron a formar parte del recorrido cotidiano del barrio generando un punto de encuentro y un diálogo con vecinos y colaboradores. Los vecinos cuidan los murales y los muestran con orgullo integrándolos a su vida cotidiana.
Ese proceso refleja algo central en la identidad de Sullair Argentina: la importancia de construir vínculos reales y trabajar en conjunto para generar valor.
Anahí Traba, quien dirige el área de Business Transformation en Sullair Argentina y fue la impulsora original del proyecto, recuerda ese momento como un punto de inflexión: “Comenzó un diálogo distinto entre una organización- ¡una empresa de maquinaria!- y la comunidad de la que forma parte. Los valores que nos movían a todos los participantes del proyecto coincidían y la idea de contribuir entre muchos a hacer un mundo un poco mejor estaba presente. Siento que abrimos un camino que, como un gran río, tiene un cauce y vida propia."
Con el tiempo, las intervenciones dejaron de ser casos aislados y empezaron a conformar un recorrido urbano reconocible. Hoy, ese desarrollo se expresa en más de 35 murales en todo el país con la participación de más de 50 artistas locales e internacionales.
En 2016, parte de ese recorrido quedó documentado en el libro “Siete Murales”, que reúne una selección de murales y ensayos críticos con la mirada desde el arte, la antropología y el urbanismo. “Siete Murales” fue premiado con el Sello del Buen Diseño Argentino y aceptado en donación en destacados museos y bibliotecas de todo el mundo.
"Hicimos un gran alboroto y sólo fue posible gracias a la voluntad, pensamiento, talento y generosidad de mucha gente. Fue un honor contar con el acompañamiento intelectual de Carlos Venancio (actual Decano de la FADU) y el respaldo de Teresa Constantini (crítica de arte) que me ayudó a validar que lo que estábamos haciendo en las calles era arte con mayúsculas y me instó a documentar." destacó Anahí. Así como también resaltó el acompañamiento clave de Darío Contreras, (profesional del diseño y de la comunicación), Vic Tolomei (curadora de arte), María Daels (antropóloga), Natalia García Dopaso (antropóloga), Cecilia González Méndez (diseño espacio expositivo) y María Eugenia Di Luca (correctora y editora). "Tuvimos la ventura de reunir en esos años a grandes artistas como Chu, Elián Chali, TEC, Mart Aire, Franco Fasoli, Pastel, Milu Correch, Tatu Daels, Jorge Pomar, El Marian, Nicolás Alfalfa, Christian Riffel, Pedro Perelman, Paula Tikay, Jaime Molina, Nelio, Moneyless, Cristian Badaro, Zozen & Mina, entre tantos otros." sumó Anahí.
Umbral Cultura comienza a consolidarse
Con el tiempo, Umbral Cultura dejó de ser solo muralismo y comenzó a convertirse en un marco integrador de iniciativas culturales de la mano de Lucas Marín que se sumó al equipo como curador general del proyecto.
Las ganas de seguir expandiendo los límites nos impulsaron a ir por más: producir integralmente la primera muestra de arte itinerante que reunió obras de taller de varios de los artistas vinculados al proyecto muralista y recorrió distintas ciudades del país.
La pregunta que impulsó la creación de la muestra fue simple: ¿Qué sucede cuando el arte nacido en la calle ingresa a una sala? El concepto “umbral” comenzaba a adquirir un significado más amplio, remitiendo a un punto de encuentro, de transición. Un espacio donde se conectan dos mundos: lo industrial y lo cultural; lo privado y lo público; la empresa y la comunidad.
Umbral Cultura en la actualidad
Hoy Umbral Cultura es la evolución de ese recorrido donde a través de distintas iniciativas artísticas, expresamos el vínculo entre nuestra filosofía de trabajo y la cultura como base de educación, expresión y compromiso social.
Es una plataforma cultural, un espacio que reúne distintas iniciativas:
- Murales urbanos
- Publicaciones
- Exhibiciones
- Documentales
- Piezas de arte audiovisual
- Encuentros culturales
Sumate a la conversación: @umbralcultura
"Sueño de agua": una muestra de arte que invita a cruzar fronteras
El próximo 30 de abril a las 20 horas inauguramos “Sueño de Agua”, una nueva exhibición de Umbral Cultura en el Museo de Arte Contemporáneo de la ciudad de Salta.
Bajo la curaduría de Lucas Marín, “Sueño de Agua” reúne pinturas, dibujos, escultura, obra textil, instalación, intervención mural, video y performance de ocho artistas de distintos territorios de Argentina y Chile: Ana Benedetti, Valeria Conte Mac Donell, Sebastián Daels (Tatu), Martin Florio (Mart Aire), Nadia Guthmann, Julián Manzelli (Chu), Jorge Pomar y Paula Tikay, cada uno con una poética propia.
Declarada de Interés Cultural por la Secretaría de Cultura de la Provincia de Salta, “Sueño de Agua” estará exhibida hasta el 31 de mayo, con entrada libre y gratuita.
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